24 abr. 2009

Juan Marsé, fabulación y memoria




(..)Querida Carmen, me has dado tantas alegrías, que tengo ordenado, para cuando me muera, que me incineren y te entreguen el diez por ciento de mis cenizas.



lo que yo entonces deseaba de verdad, era abandonar el trabajo manual y disponer de más tiempo libre para leer y escribir.



procura tener una buena historia que contar, y procura contarla bien, es decir,
esmerándote en el lenguaje;....El esmero en el trabajo, el cuidado de la lengua, es la única convicción moral del escritor.



el realismo, además de una sensata manera de ver las cosas, es una corriente
literaria muy nuestra, y que aún goza de un sólido prestigio, pese a los embates de la caprichosa modistería....como dijo Woody Allen en una de sus buenas películas, el realismo es el único lugar donde puedes adquirir un buen bistec....... Una excesiva dosis de realidad puede resultar indigesta, incluso para un adicto a la realidad y al bistec como Sancho y como yo.



Después, en plena adolescencia, don Quijote irrumpe en mi vida por mediación de un convecino, un gallego, vendedor ambulante de libros y enciclopedias, empeñado en colocarme un lote de novelas de Vicki Baum (a mi padre tambien se las vendió)



No hay literatura sin memoria......Sobre todo, en lo que a mí respecta por lo menos, persistir en la búsqueda de algo, que nunca he sabido definir, pero que tiene que ver, por encima de cualquier otra finalidad, con alguna forma de belleza.



ENTREVISTA
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